
El 21 de junio del 2000, España se jugaba el pase a cuartos de final de la Eurocopa de Holanda y Bélgica frente a la Yugoslavia de Milosevic. Había perdido previamente contra Noruega y ganado a Eslovenia y se lo jugaba todo ante los yugoslavos. Yugoslavia siempre fue por delante del marcador. Milosevic inauguró el tablero a la media hora del partido y poco después, Alfonso empató. Govedarica volvió a poner el partido de cara a los yugoslavos pero Munitis volvió a empatar al minuto. Komljenovic puso el 3 a 2 en el marcador y España en uno de sus mejores partidos estaba de patitas en la calle. Insistió hasta el final y encontró su premio. Cuando todo el mundo daba a Yugoslavia como vencedora del grupo, Mendieta tranformaba un penalti cometido sobre Abelardo ya en el descuento, concretamente en el minuto 93. España necesitaba otro gol y se le agotaba el tiempo. En la última jugada del encuentro, Guardiola manda un pase largo al área que recala en la cabeza de Urzaiz, éste se la deja de primeras a Alfonso, marca el cuarto gol del encuentro y de esta manera finiquita así el partido con un pase a cuartos de final bajo el brazo.



































Sábado 9 de junio de 2007, penúltima jornada de liga. El Barça de la última etapa de Rijkaard, aquel equipo que tras haber ganado liga y Champions un año antes, comenzaba a decaer poco a poco debido a su falta de ambición recibía en el Nou Camp a un Espanyol que recien había perdido la final de la Uefa ante el Sevilla. El Barça y el Madrid llegaban a ese penúltimo partido empatados a puntos pero el Madrid seguía por delante debido al gol average. Con el empate del Madrid en Zaragoza, el Barça tenía una oportunidad de oro para superarles en la tabla clasificatoria. Se adelantó el Espanyol con un gol de Tamudo tras un pase de De la Peña. Justo antes del descanso el Barça por mediación de Messi empató con un tanto que no debió subir al marcador al meterlo con la mano. Con la segunda mitad empezada Messi de nuevo mandaba el balón a las mallas de Kameni poniendo a su equipo por delante y cuando el Barça acariciaba la victoria pensando que tenía la liga casi hecha, Tamudo de nuevo en el minuto 89 y tras un pase de Rufete iguala el encuentro terminando casi con todas las aspiraciones que tenían los culés de llevarse el título liguero.








